Camina en verdad, aunque cueste
Moraima De Hoyos Ruperto
“Confía en Jehová, y haz el bien… y apaciéntate de la verdad.”
-Salmo 37:3
Hay decisiones que parecen pequeñas, pero cambian el rumbo completo de una vida. Caminar en verdad significa dejar la mentira, la falsedad y esa doble vida que cansa el alma. No es solo “portarse bien” cuando hay gente mirando, es ser íntegro cuando nadie aplaude. La rectitud no es un show, es una forma de vivir con el corazón limpio delante de Dios. Y cuando se camina así, la paz empieza a crecer por dentro.
¿Cómo se ve eso en lo diario? Se ve cuando la persona habla claro, sin manipular, cumple su palabra y no se esconde detrás de excusas. Se ve cuando reconoce errores en vez de maquillarlos para quedar bien. Se ve cuando elige hacer el bien aunque nadie lo premie. Y se ve cuando aprende a confiar en Dios más que en su propia estrategia.
El Salmo también recuerda que hay una promesa para quien vive así. Dios no ignora a quien decide caminar en integridad, aunque el camino sea lento. La invitación es sencilla: confiar en Él y hacer el bien, sin negociar la verdad. Cuando esa persona se alegra en el Señor, su corazón se ordena y sus deseos también se alinean. Hoy es un buen día para soltar lo falso y volver a caminar en verdad.
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