Cinco voces que apagan el ánimo y cómo silenciarlas

Cinco voces que apagan el ánimo y cómo silenciarlas

108
Imagen de Moraima De Hoyos Ruperto

Moraima De Hoyos Ruperto

“Todo eso nos ha desanimado por completo.” 

-Deuteronomio 1:28

La frontera de la promesa es un lugar sensible. Allí surgen voces que pretenden apagar la fe. La primera es la murmuración. Cuando el corazón empieza a interpretar la historia como si Dios no estuviera presente, todo se distorsiona. La segunda es la incredulidad. No es solo una duda pasajera. Es vivir como si Dios no fuera quien dijo ser. La tercera voz es la desobediencia. Sabemos lo que debemos hacer y elegimos lo contrario. La cuarta es la subestimación. Pensamos que no podremos, que el gigante es más fuerte. Finalmente aparece el desánimo. El resultado es un corazón sin valor para entrar a lo que Dios ya preparó.

La Escritura no nos pide negar la realidad. Nos enseña a interpretarla desde la fidelidad del Señor. ¿Cómo se silencian esas voces? Comienza con oración. Ora con sencillez y constancia. La oración guiada por el Espíritu nos mantiene alertas y nos levanta cuando flaqueamos. Continúa con esfuerzo obediente. Da el paso que sabes que debes dar. Cuando intentaron asustar al pueblo de Dios en tiempos de reconstrucción, la respuesta fue poner mayor empeño. No se trató de terquedad, sino de fidelidad práctica.

Suma proclamación bíblica. Habla la Palabra. Repite las promesas del Señor hasta que la mente se alinee con la verdad. Di con convicción que esperarás en Dios y que todavía lo alabarás. Añade alabanza. Cántale a Dios en medio de la crisis. La alabanza no niega el dolor. Entrega el control a quien puede gobernar sobre él. Finalmente, testifica. Cuenta a otros lo que has visto. Enséñalo en tu casa. La memoria compartida protege el ánimo y edifica la fe de toda la comunidad.

Hoy puedes elegir la voz que vas a escuchar. Si cambias de emisora, cambiará el valor con el que caminas. Silencia la murmuración y la incredulidad. Vuelve a la oración, al esfuerzo obediente, a la proclamación, a la alabanza y al testimonio. El ánimo regresa cuando recuerdas quién es tu Dios.

Compártelo


Descubre más desde MiMAmor

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde MiMAmor

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo