Los Planes de Dios en Cada Paso

Los Planes de Dios en Cada Paso

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Noemí Pérez

 

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de desgracia, para daros un porvenir y una esperanza.”
-Jeremías 29:11 RVR1977
Aveces, mirando hacia atrás en el camino, nos damos cuenta de que las circunstancias que parecían ser errores, eran en realidad, hilos dorados de un plan divino perfectamente orquestado. Cuando pequeña le confesé a mi mamá: «Creo que nací en el momento equivocado». ¡Y qué equivocada estaba!
Antes de que mi padre biológico falleciera, le dejó a mi madre una última voluntad: si nacía una niña, quería que la llamara Noemí. Así, sin haber tenido la oportunidad de conocerlo, llevé el nombre que él seleccionó para mí, convirtiéndome en la primera de la familia en tener un nombre bíblico.
Tras su partida, mi madre enfrentó una desesperación inmensa, preguntándose cómo alimentaría a sus hijos. Pero justo en esa vulnerabilidad, Dios se manifestó a través de la ayuda de la iglesia Presbiteriana, quienes con visitas y comida aliviaron su carga. Esa generosidad tocó tan profundamente a mi madre que, en agradecimiento, comenzó a visitar la iglesia.
La vida nos llevó luego a Nueva York. Allí, mi madre encontró trabajo y, en el camino, conoció a mi padrastro. Mi madre con cuatro hijos, mi padrastro con tres, y luego cinco más que vinieron a completar una familia de doce. Mi padrastro era el único que trabajaba, y aunque no fue fácil, le agradecemos a Dios por ese hombre trabajador que proveyó para todos.
Cuando empecé la escuela, el reto fue grande: no sabía leer ni escribir bien en español. Recuerdo una ocasión, cuando un maestro vio mi examen y, enojado, me reprendió frente a toda la clase por mi «mala ortografía». Después, le dije a mi mamá: «Lo siento, pero me voy a Nueva York con mi abuela». Y así fue. Terminé la escuela secundaria allá, aunque mi madre vino a devolverme a Puerto Rico (no quería regresar pero tuve que obedecer).
Sin embargo, años después, todo tomó sentido. Fue precisamente aquí, en P.R., donde conocí al amor de mi vida y al padre de mis cinco maravillosos hijos.
Por eso, estoy infinitamente agradecida en la forma en que Dios obró en mi vida. Así que, mis queridos amigos, sean pacientes y esperen en el Señor, porque Sus tiempos son perfectos y Sus planes siempre superan los nuestros.

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1 comentario en “Los Planes de Dios en Cada Paso”

  1. Hermoso y una lección de vida que no tiene precio. El testimonio de quien habla por su experiencia tiene un gran peso. Gracias por compartirlo.

Los comentarios están cerrados.

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