Recibe la Promesa
Moraima De Hoyos Ruperto
“Deléitate en el Señor
y él te concederá los deseos de tu corazón.”-Salmos 37:4
Continuando el estudio de Salmos 37, es interesante notar que el título del salmo dice «el camino de los malos», pero a lo largo de todo el salmo podemos ver cuál es el camino de los rectos. A través de todo el Salmo, nos habla sobre la rectitud, la justicia y la integridad, las cuales somos llamados a vivir y cuáles son los resultados de vivirlas.
A través de estas notas quiero seguir resaltando lo que como hijos de Dios debemos tener presentes; he aquí la promesa del Salmo para los rectos:
Deléitate en el Señor
y él te concederá los deseos de tu corazón.
Salmos 37:4
Salmos 37:4 es una promesa. Como resultado de caminar en verdad e integridad, vemos una promesa en el versículo 4, que nos dice que nos alegremos en el Señor y él nos concederá las peticiones de nuestro corazón. Es importante resaltar que no se puede ver aislado sino que la promesa comienza en el versículo 3, donde se habla de que tenemos que confiar en él y hacer el bien.
Confía en el Señor y haz el bien;
entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.
Así que hay condiciones para recibir esta gran bendición: lo que desea nuestro corazón.
Sin embargo, Jeremías 17:9 dice:
9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
He aquí la importancia de buscar tener un corazón justo, confiado en el Señor y agradecido con Él. Esto asegurará que los deseos de nuestro corazón sean los correctos y no los corrompidos por los vanos deseos del mundo.
En el Salmo 37: 5 continúa la promesa que se resume en: ¡Él hará!
Entrega al Señor todo lo que haces;
confía en él, y él te ayudará.
–Salmo 37: 5
Una vez que confiemos todos nuestros deseos, anhelos y acciones a Dios, con un corazón agradecido, confiado y entregado a su voluntad, ¡Dios lo hará! ¡Dios nos ayudará! Dios hará la parte que nosotros no podemos hacer. Dios nos hará justicia.
Hacer lo imposible está en manos del Todopoderoso. En nuestras manos está confiar en Él con un corazón justo.
Hoy es un buen día para orarle al Dios todopoderoso, como hizo el salmista para que nos ayude a tener el corazón correcto:
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio
y renueva un espíritu fiel dentro de mí.
-Salmos 51:10
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