Testigos De Cristo
Que poderoso, que extraordinario cuando recibimos la palabra y accionamos con fe en nuestro Señor y Salvador. ¡Que así arda en nuestros corazones la Palabra del Señor!
Que poderoso, que extraordinario cuando recibimos la palabra y accionamos con fe en nuestro Señor y Salvador. ¡Que así arda en nuestros corazones la Palabra del Señor!