Cordura vs Impulsividad: Una habilidad en peligro de extinción

Cordura vs Impulsividad: Una habilidad en peligro de extinción

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Moraima De Hoyos Ruperto

“Manantial de vida es la cordura al que la posee; mas la erudición de los necios es infatuación.”
-Proverbios 16:22
En la psicología del comportamiento humano, la cordura y la impulsividad funcionan como polos opuestos. La cordura es la capacidad de evaluar una situación, medir las consecuencias y actuar con buen juicio. La impulsividad es lo contrario: actuar por una reacción emocional inmediata, sin filtros y sin pensar en los resultados a largo plazo.
Bíblicamente, esta oposición es total y se describe con mucha claridad a través de dos conceptos: el dominio propio (la mente cuerda) frente a la necedad o la ira (la mente impulsiva).
Definición y esencia de la cordura:
En términos generales, la cordura es el estado de equilibrio mental que permite a una persona pensar, actuar y tomar decisiones de manera sensata, prudente y apegada a la realidad. Es lo opuesto a la locura, el arrebato, la impulsividad o la insensatez. La cordura es el estado de la mente, o sea tener los pensamientos conectados y alineados con Dios. Es tener una mente libre del caos del pecado, del orgullo y de las emociones descontroladas.
El enfoque es interno. Tiene que ver con cómo procesas tus pensamientos y cómo gobiernas tu propio espíritu. Una persona cuerda (con cordura) es aquella que ha alineado su mente con la realidad de Dios y no se deja arrastrar por fantasías de grandeza (como Nabucodonosor) o por pasiones descontroladas. Como nos recuerda el texto bíblico: Proverbios 3:21-22
“Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la cordura y el consejo, y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello.»
«Manantial de vida es la cordura al que la posee; mas la erudición de los necios es infatuación.”
-Proverbios 16:22
Las raíces lingüísticas:
El fundamento bíblico original
En los textos bíblicos originales (hebreo en el Antiguo Testamento y griego en el Nuevo Testamento), la palabra «cordura» no se entiende simplemente como la ausencia de una enfermedad mental. Se define como una cualidad espiritual y moral.
El Antiguo Testamento:
De hecho, en el Antiguo Testamento: se asocia estrechamente con las palabras “biná” (entendimiento) y “sejel” (prudencia o buen juicio). La cordura es la capacidad de discernir entre el bien y el mal basándose en los mandamientos de Dios. Para los hebreos, la verdadera cordura nace del temor de Dios; actuar de espaldas a Él es la verdadera insensatez.
El Nuevo Testamento:
Se utiliza mucho el concepto de “sophronismos» o “sophroneo”, que se traduce como dominio propio, mente sana o templanza. Es la capacidad de mantener el control de las emociones, los impulsos y los pensamientos bajo la guía del Espíritu Santo.
Esta dimensión espiritual se refleja claramente en los siguientes versículos:
«Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (en algunas versiones traducido como mente sana).”
-2 Timoteo 1:7

«Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.»
-Tito 2:11-12
(La sobriedad aquí representa una mente cuerda y templada).
Bíblicamente, la cordura es ver la vida desde la perspectiva de Dios, manteniendo una mente clara, serena y gobernada por el dominio propio.
La restauración de la cordura en el rey Nabucodonosor:
El ejemplo bíblico más visible o drástico de falta de cordura es la del rey Nabucodonosor (Daniel 4) el cual le fue restaurada la cordura.
Debido a su inmenso orgullo, el rey de Babilonia perdió el juicio y vivió como un animal en el campo durante siete años. El texto narra su regreso a la realidad de una forma milagrosa:
«Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre…»
-Daniel 4:34
Aquí la cordura regresa en el instante exacto en que el hombre reconoce la soberanía de Dios.
Hoy hay una advertencia para salir del caos mental y espiritual que produce la impulsividad, el orgullo y las emociones descontroladas. El llamado es a buscar mantener la mente en el estado que Dios desea con los pensamientos conectados y alineados con Dios. Hoy hay un llamado a mirar al cielo y clamar por cordura en un mundo que está en caos. Hay que romper con el espíritu de caos de este mundo.

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