¿Sobre qué Edificas tu Casa?

Edificas tu Casa
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Dra. Moraima De Hoyos-Ruperto

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.”
– Mateo 7:24
No importa cuánto gastamos en dar placer a nuestra alma o a nuestro cuerpo, nos sentiremos incompletos e insatisfechos. ¿Por qué?
Vayamos a la historia que nos trae Hageo cuando el pueblo estaba tratando de hacer casas hermosas y utilizar todo su dinero en sus propios lujos, pero se habían olvidado de reedificar el templo del Señor. 
“Ahora pues, así dice el SEÑOR de los ejércitos: «¡Consideren bien sus caminos! «Siembran mucho, pero recogen poco; comen, pero no hay suficiente para que se sacien; beben, pero no hay suficiente para que se embriaguen; se visten, pero nadie se calienta; y el que recibe salario, recibe salario en bolsa rota.» Hageo 1:5-6 (BLA) (Recomendamos lea toda la historia en Hageo 1)
¿Qué sucedió? El pueblo no prosperaba, aun gastando todo su dinero en sus placeres, no se saciaban física ni emocionalmente. Simplemente porque se habían olvidado de lo primero:  la edificación del templo espiritual. Así mismo nos puede suceder hoy en día. Quizás no estemos construyendo un templo físico, pero si tenemos el reto de construir nuestro templo espiritual. 
 La plenitud del éxito del ser humano está en tener una estrecha relación con su creador, como base de todo lo demás.  
 Una vez nuestro espíritu comienza una relación estrecha con su creador, ENTONCES…
  •     veremos la prosperidad y éxito en nuestras otras acciones. 
  •     nuestra vida, entregada a Dios nos dirigirá para poder tener éxito física y emocionalmente. 
  •     tendremos la vida exitosa y balanceada que Dios desea para nosotros.
Esto es importante, porque como matrimonios muchos olvidan la necesidad de un balance.  Cuando el balance se pierde vienen las enfermedades por el desgaste o descuido del cuerpo.  Cuando el balance se pierde vienen los problemas en las relaciones con nuestras parejas, familias, compañeros de trabajo y otros. La Biblia dice:
 …yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,.. (3 Juan 2:2a)
Dios quiere que prosperemos y tengamos éxito en todo, pero debemos seguir el modelo de Dios; no el establecido erróneamente en el mundo. Para ello debemos dejar que el Espíritu de Dios haga de nuevo nuestros pensamientos y actitudes, semejantes a Cristo, como dice Efesios 4:23-32.
 23 En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. 24 Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo. 25 Así que dejen de decir mentiras… 26 Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle»…28 Si eres ladrón, deja de robar. En cambio, usa tus manos en un buen trabajo digno y luego comparte generosamente con los que tienen necesidad. 29 No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan. 30 No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven…  31 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.32 Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.
Debemos confiar que Dios quiere lo mejor para nosotros y nos dirigirá para lograr el éxito que él desea para nuestras vidas. Debemos confiar que él tiene sus tiempos y propósitos con nosotros y que él sabe lo que es mejor para nosotros; como dice Jeremías 29:10 al 14
«Pues así dice el SEÑOR: …Yo los visitaré y cumpliré Mi buena palabra…Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el SEÑOR planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza...Me buscarán y Me encontrarán, cuando Me busquen de todo corazón…Me dejaré hallar de ustedes, declara el SEÑOR, ‘y restauraré su bienestar…»
Nuestro Dios es un Dios de relaciones. Dios quiere que edifiquemos hogares cimentados en Él. Para ello debemos edificar primeramente nuestro templo espiritual.  Dios quiere que tengamos una vida balanceada. Nuestra relación como matrimonio tienen que estar primeramente fundamentadas en Cristo y luego lo demás (físico y material) seguirá llegando.  Un hogar bien cimentado es aquel que busca crecer en relación íntima con el Espíritu de Dios y luego busca tener un balance como familia.  De esta forma podrá mantener la vida saludable física y emocionalmente que promete 3era Juan 2:2
“…espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu [alma].

Reflexión Recomendada: ¡ Señor, Sálvame !

 

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